La piedra, solitaria en medio de una pampa, desde lejos va mostrándose creciente en el avanzar hacia ella. Sólo rodeada por coirones, la piedra ha sido pulida por la erosión del viento durante los años y alcanza una altura de alrededor de 40 metros.

Todo el lugar presenta formaciones rocosas muy extrañas y es común observar manadas de guanacos y otros animales estepáricos. Siguiendo la ruta hacia el oeste se llega al “portezuelo”, desde donde se ve el Lago General Carrera. Bajando por el lado derecho alrededor de 100 metros se encuentra la Cueva de las Manos.